Attack on Titan: el zoológico humano

Attack on Titan: el zoológico humano


Por Analia Lorena Meo

“Ese día, la humanidad lo recordó. El terror de vivir bajo su dominio. La humillación de vivir encerrados, cual pájaro en su jaula”

Armin Arlert

Shingeki no kyojin (Ataque a los titanes, 2013) es un anime que pertenece al género demográfico shōnen, consta de 26 capítulos y fue producido por Wit Studio y Production I.G., dirigido por Araki Tetsurō (1). El mismo está basado en el manga de Isayama Hajime (2009-en curso) editado por Kōdansha. En estas líneas me propuse realizar una aproximación hacia el análisis de la ciudad como fuente de esperanza de la raza humana, como reservorio de la humanidad. La metrópoli, en Ataque a los titanes, es un espacio que está dividido por diferentes muros que separan el centro de la periferia, marcando geográficamente el territorio y las clases sociales de sus habitantes, quiénes son los dispensables y quiénes se coronan con el título de imprescindibles.

Enjaulados

Los muros funcionan como escudo protector de lo exterior, de lo amenazante, aquello que se constituye como el factor número uno para acabar con lo que queda de la humanidad. A su vez son un divisor hacia el adentro, son un elemento que visibiliza las diferencias sociales. Los habitantes que viven más cerca del centro son lo más “prestigiosos” e “importantes” y en la periferia viven los lúmpenes sociales.

    

La ciudad está construida en círculos concéntricos. Los muros protegen a la humanidad de los Titanes. (Araki, 2013: capítulo 1)

 

El reservorio es un espacio regulado, vigilado. Cada elemento debe estar en el lugar que le corresponde. El acceso a los espacios interiores sólo les concierne a los humanos de una determinada jerarquía ¿Pero qué es lo que mantiene a las personas en este zoológico humanoide? Esa figura que encarna el terror post-apocalíptico de esta sociedad, la amenaza externa, es representada por los titanes. Seres que han llevado a la humanidad al borde del exterminio en un pasado no muy lejano. Hacía unos 100 años que los titanes no atacaban a los humanos. Pero esa aparente libertad y algarabía tienen fecha de vencimiento. El titán colosal se asoma por encima del muro para anunciar su llegada y dar comienzo a una nueva batalla por la supervivencia humana.         

Este gigante, rompe parte del muro perteneciente al distrito de Shiganshina  permitiendo que titanes de menor altura ingresen y devoren a los humanos. Las ciudades ubicadas de forma saliente al muro funcionan como cebos para estos seres. De esta manera, impera la protección y mantenimiento del muro completo en detrimento de estas metrópolis externas. En caso de ataque, hay dos formas de huir de estas “ciudades señuelo”. Por un lado, a través de una compuerta que conecta con el espacio interior del muro María y por otro, a través de canales fluviales utilizando barcos. El huir de Shiganshina implica que todos sus ciudadanos deben ser recibidos en otra ciudad. Esto genera un enfrentamiento entre los residentes y los “outsiders” y forja un reemplazo en la dicotomía “nosotros/otros”, es decir que esos “otros” en esta situación serían encarnados por los refugiados y no por los titanes.

       

Acceso y salida de la ciudad (Araki, 2013: capítulo 2)

Humillación y desesperación

¿Cuál es el sentimiento predominante de los protagonistas? ¿Buscan una salida ante este panorama desolador de cautiverio? Eren Jaeger manifiesta en múltiples oportunidades el hartazgo por vivir enjaulado, el rechazo por el conformismo manifiesto de los ciudadanos por abandonar el sueño de tener una vida libre fuera de los muros y asimismo, sacrificar la curiosidad intrínseca del ser humano por conocer y explorar territorios desconocidos.

Eren considera que su ticket de salida de esa realidad asfixiante es formar parte de la legión de reconocimiento. Quiere cambiar el futuro de los humanos que han sobrevivido, desea crear un futuro con sus propias manos y alejarse física y mentalmente de este zoo humano que le recuerda diariamente la humillación de vivir en cautiverio. Esos muros y ciudades son el fiel memento del papel que deben cumplir en su vida, el de presa. Sentirse como el cazador cazado por seres, que hasta el momento, han superado a la humanidad.

Juan-Eduardo Cirlot (Diccionario de símbolos, 2005) considera que la simbología del muro expresa: “[…] la idea de impotencia, detención, resistencia, situación límite”. (p. 316) En el caso de la animación, se hacen presentes todos estos elementos. La impotencia, se ve encarnada también en la figura de Eren. El muro sería el límite que crea diversas dicotomías, entre las que destacamos: conocido/desconocido, seguro/inseguro, nosotros/otros y encierro/libertad. El salir de la ciudad al encuentro de los peligros de ese “afuera”, significaría limpiar la vergüenza y la humillación de ese encierro. Enfrentarse a esos “otros”  que grabaron a fuego la desesperación en la psiquis de los humanos sobrevivientes.

La clave del éxito

Attack on titan (2013) alcanzó un gran éxito a nivel mundial que generó la producción de merchandising y su transmisión por varias cadenas televisivas japonesas y de múltiples países. ¿Cuál es la razón de su éxito? Podemos aventurarnos a hipotetizar que se debe a su trama post-apocalíptica que da cuenta del miedo de la humanidad a regresar a un estado anterior, involucionar. Vivir en un entorno aislados de la naturaleza por seres que no pueden controlar. La misma presencia de estos entes, les imponen límites no sólo geográficos, sino la imposibilidad de soñar con un futuro mejor. Llevan a la especie humana al borde de la extinción pero también a un declive en sus ambiciones y deseos.

Notas

(1) En el caso de la mención de autores/directores de origen japonés, se indicó primero el apellido y luego el nombre de pila, como se utiliza en Japón.


Analía Lorena Meo es una ferviente otaku e investigadora. Sus pasos en la investigación comenzaron en los pasillos de la Facultad de Ciencias Sociales (U.B.A.). Sus tesis están focalizadas en el estudio de las representaciones de mitos, leyendas y la construcción de alteridad(es) en el anime y manga. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Maestranda en Comunicación y Cultura, Doctoranda en Ciencias Sociales y becaria doctoral (U.B.A.). Múltiples escritos han sido presentados y posteriormente publicados en Coloquios, Jornadas, Congresos y en revistas del ámbito tanto nacional como internacional. Diablita, hincha del Club Atlético Independiente. 

 

Este es el usuario genérico de Revista Kamandi, la revista de crítica de historietas para la nueva raza de los animales parlantes.

COMMENTS

  1. No paro de escuchar gente recomendándolo. Lo agrego a mi lista para empezarlo (el anime y el manga). Gracias por el análisis introductorio.

    • Zambrano

      febrero 13

      mejor el anime, porque los dibujos del manga causan lesion a las retinas

      • Ani

        febrero 17

        De nada. Me alegra que te incentive a leer el manga y ver el anime. El 1 de abril se estrena la segunda temporada del anime.
        Tengo la edición de OVNI PRESS y hay algunos errores en el primer volumen (mencionan a Connie como mujer, por ejemplo) que luego son corregidos a partir del segundo y hay uno en particular que persiste en el resto. Con respecto a la calidad del dibujo del autor, también mejora con el correr de los volúmenes pero si tengo que elegir me quedo con el anime.

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